lunes, 15 de noviembre de 2004


Ah, fugitivo,
siempre humo,
no estás muerto
y eres mi muerto favorito.

Carilda Oliver Labra


miércoles, 10 de noviembre de 2004

Tres cosas que me asustan
01 los payasos
02 los cerdos
03 morir mientras duermo

Tres personas que me hacen reir
01 El Enano -mi hermano-
02 Sammy -el que salía con Derbez-
03 La raza FIME en sus buenos tiempos -Ana René Nancy Ricardo... sobre todo el Richo-

Tres cosas que me gustan
01 el mole verde que prepara mi mami
02 las pulseras y los anillos de plata
03 los niños altos, flacos y de pelo largo

Tres cosas que no me gustan
01 las cucarachas
02 las cosquillas
03 la discriminación

Tres cosas que no entiendo
01 el sistema económico neoliberal
02 el machismo y el feminismo
03 cómo alguien puede ser americanista

Tres cosas en mi escritorio
01 Muchos muchos libros
02 CD's
03 Fotografías

Tres cosas que estoy haciendo en este momento
01 Pensar en...
02 Mordiendo un mechón de mi pelo
03 el analisis financiero de un concurso

Tres cosas que quiero hacer antes de morir
01 tener un hijo
02 viajar de mochilazo por todo el mundo
03 pagar las deudas de mis padres

Tres cosas que puedo hacer
01 cocinar un apfelstrudel que... me queda delicioso!
02 leer a más de 400 palabras por minuto
03 sobrevivir una semana con $25 pesos en la cartera

Tres formas de describir mi personalidad
01 Sensible
02 Contradictoria
03 Ecléctica

Tres cosas que no puedo hacer
01 querer a los gatos
02 depilarme con cera (auch!)
03 despertarme temprano

Tres cosas que creo que deberías escuchar
01 el sonido del silencio
02 el palpitar armonioso de un corazón que te ama
03 tu conciencia

Tres cosas que creo que NO deberías escuchar
01 Carlos Cuauhtémoc Sánchez
02 Britney Spears y sus clones
03 Los noticieros chafos de Monterrey

Tres de las cosas que digo más
01 changos!
02 dont mam'
03 eiiiiiiit!

Tres cosas que me gustaría aprender
01 volar un avión
02 tocar la guitarra
03 cinco idiomas

Tres bebidas que consumo regularmente
01 lechita con chocomilk
02 agua de mandarina
03 café con dos cucharadas de crema

Tres programas que veía cuando era niña
01 El tesoro del saber
02 La familia Robinson
03 Topo Gigio

Tres películas que recomiendo
01 Fight Club
02 Moulin Rouge!
03 Amores Perros

Tres pasatiempos favoritos
01 leer de madrugada hasta que me piquen los ojos
02 ver la luna
03 dormir

Tres canciones que me ponen en ambiente
01 Entre pairos y derivas - Fernando Delgadillo
02 Contigo - Joaquín Sabina
03 Eso - Alejandro Sanz

Tres pecadillos
01 Arrancarle la cola a un gato
02 Robar y resolver un examen extraordinario, y luego venderlo a la raza
03 Robar Gansitos de la tienda de la esquina

Tres logros
01 entrar al Tec
02 ser autosuficiente y pagármelo todo yo sola!
03 entender la regla de Mason

Tres mañas
01 comerme las uñas
02 leer las revistas comenzando por la última página
03 morder las tapas de las plumas

Tres objetos en las bolsas del pantalón
01 monedas
02 la credencial del Tec
03 pelusa

Tres aromas que disfruto
01 tierra mojada
02 los cítricos
03 el olor natural de mi mami... sobre todo de sus manos

Tres títulos para la novela de mi vida
01 3:00 am
02 Profundas convicciones: marcadas contradicciones
03 Lo demás no importa

domingo, 7 de noviembre de 2004

Quiero ir a casa de mis padres, aspirar su olor de naranja y sentarme en el segundo escalón a ver jugar a los perros con sus pelotas de esponja. Quiero sentir que las horas duran exactamente eso, una hora, y descansar de este frénetico ritmo de vida regiomontano. Quiero intercambiar con mis compañeros de clase algunas palabras extras fuera de las frases de rigor ¿qué tal? ¿cómo te fue con la tarea? ¿cúando vas a estudiar para el examen? Quiero que ya sea el examen de Control y que me pregunten la Regla de Mason, de aquí al miércoles puede que la olvide. Quiero inventarle un nombre para no tener que llamarlo por el suyo, porque a veces recuerdo que su fantasma me sacaba lágrimas. Quiero que me explique por qué ha vuelto pero aún más deseo que no se vaya de nuevo. Quiero cantar como Ely y tener el cabello afro, quiero que en mi cumple haga mucho frío y alguien venga a abrazarme.

martes, 2 de noviembre de 2004

Mis tres amores perros


los perrunis

lunes, 1 de noviembre de 2004

El domingo perdieron los Pieles Rojas de Washington 28-14 contra los Empacadores de Green Bay. Desde 1933 el resultado de los Pieles Rojas en el partido anterior a las elecciones presidenciales ha coincidido con el resultado de los comicios. Si Washington gana, el partido en la Casa Blanca continúa en el poder. Si pierde, hay cambio de decoración en el Despacho Oval.

El 30 de octubre Osama Bin Laden reapareció en un video sembrando el miedo en los ya de por sí amedrentados estadounidenses. Los especialistas coincidieron en que el mensaje de Bin Laden incrementará los temores de los estadounidenses y el miedo, históricamente, tiene a favorecer al Presidente que está en ejercicio.

La víspera de las elecciones las distintas empresas encuestadoras mostraban empates técnicos o ventajas mínimas de Bush sobre Kerry, dentro de los márgenes de error. Esta mañana los periódicos más importantes y de mayor circulación en Estados Unidos denunciaban el arcaico sistema electoral; algunos fueron un poco más allá: "A pesar de que es seguro de que cada voto cuenta (en esta elección tan reñida), no es tan seguro que cada boleta de votación vaya a ser contada", indicó Los Angeles Times.

Recientemente, una encuesta internacional coordinada por el diario LePresse de Canadá, y en la que participaron otros 9 diarios del mundo, colocaba a John Kerry como el favorito de la comunidad global para ganar las elecciones.

***

Yo sólo sé que nos guste o no, el resultado de mañana afectará en mayor o menor grado el rumbo de la política mundial. Espero que los gringos no salgan con sus gringaderas, que razonen bien su voto y le hagan caso a Sting: "Si tuviera que votar en Estados Unidos, preferiría votar por un chimpancé antes que por Bush."

Hace una semana se nos fue la sexy festive roomie. De herencia nos dejó un perro, mucha ropa sucia, un segundo novio bateado en menos de un mes y una hermana en franca crisis de nostalgia. Se llevó las fotos, los pocos cuadros que adornaban las paredes del depa y un libro de Gabo que le presté (damn itttt!). Que cosas con la roomie... esperarse 23 años para tener novio y durar apenas tres días con ellos. Tres días es lo que me dura a mí la emoción con un nuevo crush. Basta sostener con ellos la conversación de los 60,000 millones. El: ¿Estudias o trabajas? Yo: Both of them. El: ¿Y cómo le haces? Yo: Blablabla... El: ¡¡¡A ese paso NUNCA vas a acabar la carreraaa!!! Santo remedio. Eso pasó con el amigo de la rock star roomie. Niño cute, estupendo sentido del humor, buenos modales, excelente química... cero sentido común. Y claro, era un bebé. Será mi crisis de regresión a la adolescencia pero francamente los bebés están a la alza. Lo que también está a la alza son los gastos fijos en el depa. Con una roomie menos la repartición de gastos sufrió modificaciones. Ojalá a mi sueldo le pasara lo mismo, pero ya me veo en otro apretado cierre mensual de operaciones. Simplemente es un mal momento para problemas financieros: el semestre en la escuela está por concluir, se acerca mi cumpleaños, quiero visitar a mi mejor amiga y ésta semana comienza el Festival del Barrio Antiguo. Siempre que se acerca el cumpleaños entro en crisis. Crisis nuevas, quiero decir. En realidad todo el año estoy en crisis, por eso muchos amigos ya ni se inmutan cuando me notan en estado de desesperación. El que me desespera es un metalero bueno y decente que cree que se puede aparecer por aquí cada que se le dé su regalada gana. Aunque lo que más me desespera es que me siga desesperando. La que también se desespera es mi madre, que a la pregunta de qué quiero que me regalen en Navidad contesté que libros, por supuesto. Denise Dresser o García Márquez. Y si me quieres mucho mami, puedes regalarme los dos. Y si alguno de uds me quiere ya no digo mucho, aunque sea un poquito, podría hacer lo mismo. O invitarme al concierto de Diego Torres, o ayudarme a completar la renta de este mes que es lo que me ha hecho escribir así.

miércoles, 27 de octubre de 2004

¿Y si una noche te llamara
con un grito incontenible?

sábado, 23 de octubre de 2004

Entre pairos y derivas, Fernando Delgadillo


una barca
Te he venido suponiendo en todos los días que me faltan
tal cual si, pudiera verlos como son.

Sólo quiero resumirte que al principio te pensaba,
y que hoy contemplo en ti la costa a donde voy.

Si te cuento que esta unión de dulce y sal me sujetó
y otras cosas parecidas que me envuelven
y me dan de imaginar.

Es que me deleito tanto
escuchándome inventarte en mi prisión,
es mi sueño preferido y no quisiera un día notar
que este encuentro no me sucedió jamás.

A mí que vuelvo a amanecer para tu aliento,
muchas más veces de las que hubiera confesado ayer.
Que despido al sol poniente
cuando he contemplado el siempre de tus ojos
y por fin comienzo a ver.

Que estoy dejando de callar que te amo,
que me detienes la respiración,
que atraen mi vida tus puertos tiranos
a donde siempre apuntó mi amante embarcación.

Mi existencia el pescador que a diario le tendió a la vida
sus resplandecientes redes de ultramar,
donde arde el astro poeta que se ilumina a sí mismo
y viaja y sueña en su eterna senda solar
lugar de brisa, oleaje y días añiles
que siempre estaban conduciendo a ti,
que siempre fueron signos invisibles,
cursos intrazables a través de mí.

Toma el timón de mi barca y el oriente de mis velas,
en tu tierra firme dame una señal.
Sé mi faro por las noches,
déjame arar con mi quilla en tus arenas,
remontar tu manantial.

Si aguas adentro en tus labios me pierdo
y no me es posible llegar a volver.
Me internaré en tus senderos secretos
a explorar tus fuentes, tus selvas, tu sed.

Entre pairos y derivas por los mares de mi vida,
hoy me veo siempre bogando a ti.





Por mucho, mi canción favorita...

domingo, 17 de octubre de 2004

Extraño que mamá me despierte con un beso y me diga que el desayuno está casi listo, que no tarde en bajar; pero también extraño cuando se enoja porque duermo demasiado y me dice sarcásticamente si así hago todos los días en Monterrey. Extraño el molito verde que prepara sin falta el día que llego a la casa, que sirva platos súper abundantes, que vea mi cara de sorpresa "¿quieres que me coma todo eso jefa?" y me mire con sus ojos lindos de "es mi forma de decir que te quiero". También extraño que me apure cuando la ayudo a cocinar, que se desespere tanto que termine por correrme de la cocina y que me regañe por mi mala manía de meter la mano en las cazuelas "para probar un poquito". Extraño que me abrace por la cintura, se recargue en mi pecho y me diga "te quiero mucho mi niña". Pero también extraño cuando a punto de acabarse las vacaciones me entra la depre, las ganas de botarlo todo y quedarme en casa, y ella, con voz dulce pero firme me dice: "estás allá porque quieres lograr algo, así que agarra tus maletas y te me vas a Monterrey". Ella es tan linda, tan buena, pero le alcanza para ser dura e inflexible cuando la ocasión lo requiere.

Extraño a papá cuando llega del trabajo por la mañana, cargado de pan dulce y otras minucias para el desayuno. Extraño oír a los cachorros saltar de alegría cuando lo ven llegar; saltan, corren y ladran tanto que es la señal inequívoca de que tengo que levantarme. Extraño bajar con los pelos parados y la pijama aún puesta para recibir a papá con un beso, y que me diga "¿cómo dormiste chaparra?". Pero también extraño que revise mis calificaciones, que me dedique miradas de aprobación cuando éstas son buenas, pero que pida explicaciones contundentes cuando no lo son. Extraño sentarme con él a mirar el fútbol y conversar de asuntos teológicos, pero también extraño cuando llegamos a puntos sin retorno y discutimos fuertemente. Extraño que sea un padre tan celoso de su princesa, pero que se alegre muchísimo cuando salgo con alguien. Papá se empeña en ser un hombre fuerte y por eso lo he visto llorar tan pocas veces, pero casi todas han sido por mí.

Extraño la risa del Enano y toda su energía. Pareciera que trae consigo una estela de alegría, de buena vibra, de música, de paz. Todo cambia cuando él está en casa. Extraño que con su sencillez me ayude a deshacer mis arañas mentales, aunque detesto que a veces se burle y diga que me encanta complicarme la vida. Extraño encontrarlo a medianoche mirando el TvGuide en muting, ideando nuevas canciones o sacando las notas de su canción preferida en turno. Pero también extraño que discutamos porque se adueña del control de la tele, porque tenemos gustos musicales diferentes y porque en general, tenemos distintas perspectivas de la vida. Extraño que cada vez que me cambio los zapatos se mida conmigo para ver quién es más alto, pero adoro su cara de orgullo cuando me arreglo "hasta pareces de mi familia... ven 'manita, vente del brazo conmigo". Extraño que su risa fácil sea tan contagiosa que me haga reír hasta de la más absurda tontería.

Extraño dormir con la Pify, aunque me dé patadas y me quite las cobijas. Extraño oírla hablar como una experta veterinaria, regañándome porque no les lavé bien las orejas a los perros o porque les dí demasiada comida a los peces. Extraño ver su cara de admiración cuando me arreglo para salir, pero también extraño su aguda crítica con mi ropa "cuando mamá te vestía eras toda una princesa. ahora pienso que cada vez estás más loca". Extraño las cartitas que me escribe cuando se acaban las vacaciones, los dibujos que me hace, los mensajes de aliento que esconde en mis maletas. Me gustan sus ojos cuando llego a casa, pero me duelen en el alma cuando me voy.

Extraño a mi Laishita, a mi hija perro preciosa que es feliz si la llevo en brazos. Extraño inventar cualquier pretexto para salir a la calle con ella. Extraño los saltos de la Joy -es el clon perruno de Tiger- y el cariño del Peluso. Incluso extraño tener que arreglar sus destrozos, limpiar sus gracias matutinas y escuchar de cuando en cuando las quejas de mamá por las travesuras que hacen.



Extraño todo eso, y aún muchas cosas más. Así ha sido siempre, sólo que hoy estoy más sensible porque hice cuentas y son ya seis meses de no verlos... Y todavía faltan otros dos.

viernes, 15 de octubre de 2004

Avisos de Ocasión


  • Se solicita estación de radio para escuchar en la oficina. Gruperas, tropicales, rancheras y similares favor de abstenerse, así como las netamente pop. Enviar solicitudes al comment. Urgente!

jueves, 14 de octubre de 2004

A todo aquel con centro líquido y azul:

No les quepa duda que quería verlos. Mirarlos a los ojos, escucharlos, admirar los cambios que han tenido, abrazarlos. Sobre todo abrazarlos. Pero para mirarlos a los ojos debo estar en igualdad de condiciones, y no me siento así... por el momento. Espero que comprendan que aunque sentimos lo mismo, nuestras circunstancias son diferentes, y eso es algo de lo que sólo YO soy responsable. Estoy recuperando la confianza, el empeño, las ganas, los sueños. Verlos a uds me recuerda lo que no tengo. Pero no les quepa duda que quería verlos. Y sobre todo, abrazarlos. Los quiero.

martes, 12 de octubre de 2004

Hay muchas cosas que me ponen los nervios de punta: que me toquen la cara, especialmente la nariz, que me abrace un payaso o una botarga, pasar junto a un corral de cerdos y bajar una escalera por primera vez. Pero si hay algo que, además de ponerme los nervios de punta me saca totalmente de mis casillas, me histeriza y me provoca el llanto (sí, toda esa mezcla de emociones) es estar en medio de una acalorada discusión. La sweet roomie y la sexy festive roomie, que además de compartir una habitación, un empleo a medio tiempo y un perro son hermanas, se agarraron del chongo -literalmente- el domingo por la noche, y todo por asuntos de dinero. Que si lo que les mandan los papás va a partes iguales, que si una trabajó dos días y le corresponde la parte proporcional del sueldo semanal, que si una le debe dinero al novio de la otra, que si la otra tomó dinero de la cartera de la una... y como a gritos, lloriqueos y reclamos no llegaron a un acuerdo, optaron por la agresión física. No hay nada más patético que una pelea entre mujeres. Mejor dicho, sí lo hay: que esa pelea sea en tu casa, en tus narices y que no puedas hacer nada al respecto. La rock star roomie optó por ignorarlas, pero al darse cuenta de mi estado de desesperación intentó separar a los energúmenos echándoles un rollo de que la mala vibra afecta el alma y ondas esotéricas por el estilo. Yo sólo pedí que fueran más conscientes y que si se querían matar, lo hicieran en horarios de oficina y no cuando uno está a punto de irse a dormir... Es que iniciar la semana de ese modo no es para nada lo más recomendable, bojojojo!