sábado, 20 de marzo de 2004

Wow, esto parece revelación...

Las cartas sobre la mesa, Raúl Ornelas


Me puso las cartas sobre la mesa
desde que lo conocí,
me dijo: no creo en amores eternos,
no debes confiar en mí.

Mi orgullo cobarde se puso valiente
y quiso entrarle así,
y al verme de lado tan enamorada
mejor decidió partir...

Poque sabía, perfectamente que lo quería
por eso se largó de mi vida,
por eso no se quiso quedar...
Porque sabía perfectamente que perdería,
si se quedaba otro día,
no iba a largarse jamás...

Le puse mis sueños sobre la mesa
aquella mañana gris,
le hablé del futuro, de un tiempo seguro
pero no lo ví feliz.
Su orgullo valiente se puso cobarde
y no quiso entrarle así,
y al verse asustado tan enamorado
mejor decidío partir...

Poque sabía, perfectamente que lo quería
por eso se largó de mi vida,
por eso no se quiso quedar...
Porque sabía perfectamente que perdería,
si se quedaba otro día,
no iba a largarse jamás..